20.11.07

Los amorosos.Jaime Sabines.

Lo leo fascinada contemplándolo como un ratón a una serpiente.
Lo descubrí hoy y no puedo dejarlo en el olvido.Quiero que lo leáis de nuevo si es que ya lo conocíais.Que alucinéis al descubriros en él si no es el caso..
A no ser que creáis en esa lámpara de inagotable aceite...

LOS AMOROSOS.

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.

Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos.
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.

Les preocupa el amor. Los amorosos.
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.

Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre —¡qué bueno!— han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.

Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos
a cazar fantasmas
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada.
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios.
una canción no aprendida.
Y se van llorando, llorando.
la hermosa vida.

14 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Yo soy requeteamoroso.

No lo conocía y me ha gustado muchísimo, es un hermoso poema.

Muchas gracias Dalia, sigue buscando....

Besos.

Anónimo dijo...

"Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos.
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor."

Bellisimo.

Pd.- Gracias a ti por escuchar en el agua.
Un abrazo muy fuerte.

Oce.

ybris dijo...

Sabines y este poema especialmente andan entre mis debilidades.
Gracias por darme otra oportunidad de disfrutarlo.

Besos

atikus dijo...

No lo conocía, que bonito...y lo que más me apetece es caer en ese poema con todas las consecuencias ;)...hace tiempo que ando perdido en la sosería mas profunda ;(

Margot dijo...

Ummmm Sabines y este poema!!!

Ya ves, creer, creo poco en el inagotable aceite. Va ser por eso que lo releo igual de fascinada que tú.

Gracias, soplillo!!! Un beso apretujao.

MORGANA dijo...

Sabines¡¡¡¡¡ adoro su poesía,

No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma, de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.

Muero de ti y de mi, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.

Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro
acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.

Es maravilloso, todo lo escrito por Sabines, TODO, hasta lo que no escribió.

Besos, gracias por recordarlo.

MORGANA dijo...

Sabines¡¡¡¡¡ adoro su poesía,

No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma, de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.

Muero de ti y de mi, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.

Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro
acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.

Es maravilloso, todo lo escrito por Sabines, TODO, hasta lo que no escribió.

Besos, gracias por recordarlo.

Anónimo dijo...

Qué momento para leer este poema!!
Buscar y esperar mientras amas y desamas, vas y vienes...Huyendo de la quietud.

Un beso enorme preciosa Dalia

OddBall dijo...

Que enfermedad más chunga! ;-P

Patricia Angulo dijo...

Me fascina Sabines y este poema es grandioso lo he leído muchisimas veces y cada vez que llega a mis manos lo vuelvo a leer como recien descubierto, es un lujo!!

Gracias Dalia y besitos!!

Waiting for Godot dijo...

Me ha gustado mucho! Besos.

♦♦♦sol☼de☼soles♦♦♦ dijo...

Jaime Sabines, un Baluarte, un Orgullo de México, me alegra mucho que presentes este Poema que es el Himano de la Poesía Mexicana.
Besoooooooos Hermosa☼

Viv. dijo...

El maestro SABINES; uno de los más grandes. Este poema me ha dejado huella...

Abrazo!

La Gata Insomne dijo...

hola amiga
aquí recién asomando la cabeza.
qué maravilla de poema, qué psicólogo el oeta, es la perfecta y completa definición del triste triste arquetipo del Don Juán

el pobre amoroso siempre solo

me lo guardo

besos