La casa conservaba su olor
pese al tiempo pasado.
Mi padre deambulaba por las habitaciones
evitando acercarse al núcleo del dolor.
El perfume era màs intenso en el dormitorio,
me acechaba como un depredador a su presa.
Respiré hondo y abrí el armario.
El espejo me devolvió mi imagen casi de perfil
alargando el brazo para coger las prendas.
Allí estaba su traje ocre con ribetes negros
chaqueta y falda pulcramente colgados.
Reconocí los vestidos que usaba a diario
y aquel de fiesta verde con estampado de flores
con el que estaba tan guapa...
La manga de la blusa me golpeó en el estómago
El foulard de seda que le trajeron de París
me cerró la garganta
como la soga de una horca.
El monstruo del armario era el amor
y me trituraba entre sus garras
El espejo me mostró encogida
mientras sus zapatos, con las puntas
levemente inclinadas hacia adentro
me llenaban los ojos de dolorosas espinas
y me daban el golpe de gracia.
Lloré escondiendo la cara en un abrigo.
Sé lo que es eso.
ResponderEliminarMe ha tocado hacerlo.
Todo un día.
Sin ver apenas por culpa de las lágrimas.
Besos.
Sé que lo sabes...mogollón de abrazos para tí***
ResponderEliminarTuvieron que pasar meses desde la muerte de mi padre para que yo fuese capaz de abordar ese momento.
ResponderEliminarCuando murió mi padre, no pasé por eso. Mi madre evitó ese momento, se lo masticó solita la pobre; pero cuando murió ella, quien estuve sola fui yo. Y esto que has escrito y yo no pude, lo viví. Así, igualito, con vestido de fiesta y todo. Y su perfume, ay si hasta se me hace un nudo ahora al recordarlo. No sé si la melancolía se va alguna vez.
ResponderEliminarQueda la poesía.
Un abrazo grande <3
Ilduara, yo aún tengo pendiente enfrentarme a unas cajas...y no sé si algún día podré con ello...un beso***
ResponderEliminarPatito,siento provocar un nudo en tu garganta...espero que el tiempo lo suavice, aunque la melancolía no nos abandone nunca del todo.Abrazo fuerte, jacarandá***
ResponderEliminarPreciosos versos para reflejar un bello pero triste sentimiento de pérdida de un ser querido. Se suele decir que es inevitable, que es ley de vida, que todos y todas hemos de pasar por ese trance antes o después. Pero ninguno de esos argumentos nos consuela ni lo más mínimo.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, mi niña.
Un abrazo, Alfredo***
ResponderEliminarTras 12 años sigo esperando que lleguen unas lágrimas que lo limpien todo y que hagan que todo esté mejor a ese nivel. A veces pienso que se dejaron alguna pieza cuando me hicieron.
ResponderEliminarDejo estopa ;)
https://www.youtube.com/watch?v=IfAcrSwaeU0
Te quiero mucho, princesa, y te abrazo @>--/--.
Abrazo en plan globo de helio pa todo el hilo ;)
Abrazo, sai vencejo:) preciosa canción,gracias***
ResponderEliminarde nuevo me impacta y me constata tu gran don.
ResponderEliminarMuchas veces he venido a leerte, sin comentarte.
ResponderEliminarEscribes muy lindo.
Hoy me ha llegado al corazón...precisamente hoy que te tenido que vaciar ese tipo de armarios.
Cariños Dalia.
Tiene vida, casi se huele.
ResponderEliminarAbrazo grande.
Te has inspirado como yo hoy en mi blog oscuro con los espejos.
ResponderEliminarUn abrazo.
El poema tuyo es muy bonito . Felicidades.
ResponderEliminarMe ha dado tranquilidad.
Bedos.,