Perdí mi corazón en el centro de un complejo laberinto y no recuerdo la ruta ni existe un hilo de Ariadna que me guíe. Se comieron las migas los pajaritos y una bruja de dedos largos y huesudos me hunde el índice entre las costillas para ver si estoy a punto y descorazonada irremediablemente.
La vieja se ríe quedamente, sabedora de que mi mal no tiene fin, cazadora de imposibles, solitaria y nómada hasta cuando mis huesos sean polvo mezclado con el viento.
Lo he olido y disfrutado a fondo.
ResponderEliminarPurísimo y casi virginal.
Besos.
Molto bello, un'immagine piena di emozioni. Tiziana
ResponderEliminarVerde aún es mi tierra.
ResponderEliminarLos pirómanos lo lamentan.
Un beso.
Un olor y un recuerdo, es verdad...
ResponderEliminarMarihuana.
ResponderEliminarDe la buena.
Es un olor, muy original idea. Y es un recuerdo permanente también.
ResponderEliminarMuy lindo tu sitio.
Saludos.
El verde es un olor, y tu eres trigo. Mucho tiempo....
ResponderEliminarQué bonito. Pero el desierto avanza
ResponderEliminarEl olor a campo y naturaleza.
ResponderEliminar.besos.
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