Perdí mi corazón en el centro de un complejo laberinto y no recuerdo la ruta ni existe un hilo de Ariadna que me guíe. Se comieron las migas los pajaritos y una bruja de dedos largos y huesudos me hunde el índice entre las costillas para ver si estoy a punto y descorazonada irremediablemente.
La vieja se ríe quedamente, sabedora de que mi mal no tiene fin, cazadora de imposibles, solitaria y nómada hasta cuando mis huesos sean polvo mezclado con el viento.
Creo que despues del violoncello y del órgano en una iglesia es el instrumento que más me gusta, aunque tal vez el piano se le acerca. Acabo de descubrir a este tipo y su interpretación de Piazzola es magistral...
Mira al sol cuando traiga el siguiente amanecer. Quizá encuentres lo que anhelas. Muy bonito, dalianegra. Un abrazo
ResponderEliminarme ha producido agotamiento sólo contemplarlo... no sabía que se podía sacar tanto de ese instrumento, la verdad.
ResponderEliminarCreo que despues del violoncello y del órgano en una iglesia es el instrumento que más me gusta, aunque tal vez el piano se le acerca.
ResponderEliminarAcabo de descubrir a este tipo y su interpretación de Piazzola es magistral...
Qué maravilla!!!
ResponderEliminarEsto es empezar bien el día.
Gracias.
Besos.