Perdí mi corazón en el centro de un complejo laberinto y no recuerdo la ruta ni existe un hilo de Ariadna que me guíe. Se comieron las migas los pajaritos y una bruja de dedos largos y huesudos me hunde el índice entre las costillas para ver si estoy a punto y descorazonada irremediablemente.
La vieja se ríe quedamente, sabedora de que mi mal no tiene fin, cazadora de imposibles, solitaria y nómada hasta cuando mis huesos sean polvo mezclado con el viento.
3.8.05
Surrealismo
Escuchado hoy.En la tele :¡Buenos días! ¡Policía! ¡Arriba las manos todo el mundo!En mi barrio;una madre a uno de sus hijos pequeños:¡Como te hagas daño te mato!A veces este mundo, de tan absurdo, es inefable.Besos de madrugada.
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