Extraño huésped
caído del espacio soy
Urna de huesos
carne, piel
Eclipses de sol
en los lunares
El alma ardiendo,
calcinándose,
oyendo la lejana, entrañable
llamada
de una canción desconocida...
Los dioses hablan
en el crepitar de la maleza
redondean la forma futura
de las uvas
completan actos
órbitas
sueños
encienden estrellas
y luciérnagas
Absurdo y yo bailamos.
Algo así siento yo.
ResponderEliminarSoy el peor bailador del mundo, pero bailaría con Absurdo hasta la extenuación.
Quizás porque todo a veces se muestra tan extraño...
Besos
Ummmmmmmm, muy bueno Dalia, me encantan estos poemas tuyos, me sientan bien, de verdad.
ResponderEliminarBesos.
Danza, danza, Dalia, al compás de Absurdo... Qué hermoso baile plegado de estrellas, cubierto de nada, muriendo en telón de fondo...
ResponderEliminarMe ha encantado y me hace soñar, divagar, naufragar...
Ummm tu poema genial pero mientes, soplillo, yo también bailo con vosotros dos... jeje.
ResponderEliminarBesossss en elipse, y damos vueltas y más vueltas hasta que todo quede cabeza abajo y sea verdad.
Yo tengo dos pies izquierdos y la gracia de un oso ebrio para el baile.
ResponderEliminarPero, como diría Hemingway -y luego renegaría Mailer- sólo basta tener buen ritmo para bailar un asalto más con la vida.
No sé si en realidad bailamos con Absurdo o todo lo que nos rodea ya de por si y sin hacer nada es absurdo...hemos creado un monstruo de sociedad y es difícil bajarse de este tiovivo..besos
ResponderEliminarA vos siempre vale la pena esperarte "extraño huesped caído del espacio" porque te venis con estas joyitas que son un lujo!
ResponderEliminarYo tambien ando con el alma ardiendo en este mundo donde el calentamiento global cada vez congela a mas personas, seré tambien un extraño huesped?
Besos
me gusta tu definición: un gato negro y uno blanco.
ResponderEliminarMe ha gustado este poema.
ResponderEliminarTe aplaudo con entusiasmo.