Extraño huésped
caído del espacio soy
Urna de huesos
carne, piel
Eclipses de sol
en los lunares
El alma ardiendo,
calcinándose,
oyendo la lejana, entrañable
llamada
de una canción desconocida...
Los dioses hablan
en el crepitar de la maleza
redondean la forma futura
de las uvas
completan actos
órbitas
sueños
encienden estrellas
y luciérnagas
Absurdo y yo bailamos.
Es curioso, pero hoy me sentí así todo el día, una extraña habitándome, un absurdo.
ResponderEliminarY de pronto, zaz!! Te leo, y has escrito / subido / bajado, este viejo poema.
No es extraño, tal vez pertenecemos a una misma especie en extinción ;)
Besos!
Ahora mismo le daría un empujón a Absurdo y lo sustituiría yo.
ResponderEliminar:P
Besos.
Besos¡¡
ResponderEliminarNo eres extraña, Dalia.
ResponderEliminarAbrazo.
Bella luz , y no es ningún huésped, vive en ti. Besos.
Hacedme hueco, absurdo y tú...
ResponderEliminarY que siga crepitando la maleza!
Un beso de huesos, Soplillo!
Es muy bello poema, desde la lejanía de esta pampa secada en frío, Absurdo parece huido de aquí. Besos.
ResponderEliminarNi tampoco eres un extraño huésped, eres poesía, besos.
ResponderEliminarHola caracola :) Me ha gustado leerte después de un tiempo, como siempre sutil y suave. Besos mil.
ResponderEliminarHay esperanza si encienden estrellas...
ResponderEliminarHermosa manera de bailar con Absurdo.
Bss,Carmen
Estas fértil eh!
ResponderEliminarun abrazo
Esta poesía es un joya.
ResponderEliminarbrilla.
un abrazo .