Polvo,basura, tierra quemada.
Moscas,moscas,moscas y sol.
Transito en la frontera
de la frágil cordura.
Deambula un alacrán
sobre las sábanas.
Bajo la superficie de los días
muele la duda con su rueda
grano a grano, la esperanza.
Despacio, muy despacio
late mi acongojado corazón
y si lo estrujas
tan sólo un poco más
será ceniza leve,
libre, por fin,
del peso de estas horas.
Te robaría todos los poemas.
ResponderEliminarQue bien que escribes Dalia.
Tu corazón me resulta mágico.
Besos.
"Transito en la frontera
ResponderEliminarde la frágil cordura."
Creo entender esa congoja porque yo tb ando por una calle parecida, te dejo mi abrazo, el mismo que te daría ahora si coincidiéramos en alguna esquina.
Tiene razón Toro, qué bien escribís!
Muy buen poema, Dalia, de los mejores que te he leído.
ResponderEliminarUn beso.
Un corazón debilitado.
ResponderEliminarBonitos versos que conmueven.
Bss,Carmen
Es mejor no estrujar a ningún corazón y que siempre esta libre.
ResponderEliminarUn beso.
Efectivamente las horas no pesan si el corazón esta libre, un beso y un abrazo, Corazón Libre.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho esta poesía, feliz semana, dalia. Un abrazo.
ResponderEliminarla libertad de elegir.
ResponderEliminarbesos querida Dalia*
Me gusta volver aquí, un abrazo, Dalia.
ResponderEliminarEres pura poesía, Un beso.
Te he contestado en mi blog.
ResponderEliminarBesos.