Iban dos,
bajo la sombra
de los grandes árboles.
Una con bastón,
la otra encorvada.
Patitas de pájaro,
las alas ocultas
bajo el vestido.
Hablaban entre ellas
como quien se conoce
desde siempre.
Hacia adelante el sol,
ya declinando.
A sus espaldas yo,
que las miraba
y el pasado:
dos niñas,
alitas de pájaro
bajo el vestido,
paseando
bajo los altos árboles .
Qué delicia de poema.
ResponderEliminarMás tierna no puedes ser.
Besos.
Precioso.
ResponderEliminarLeo el final de mis días y pienso en mi abuela y mi tía que se fueron.
Un beso.
Siento el desastre:(
ResponderEliminarEste formato ha resultado un engorro***
Los árboles más altos que ellas ponen un contrapunto bonito a la inocencia de la niñez.
ResponderEliminarQuizás la experiencia funciona como una sombra protectora frente a ese sol de la inexperiencia que pudiera calcinarlo todo.
Me gusto, bonito paisaje, bonito poema , bonitas alas y vuelo.
Besos.
También me gusta ese declinar del sol,
ResponderEliminarUn beso.