Recupero este poema de hace tiempo.Estos días todo parece girar sobre cómo acercarse al vuelo final.
Ella navega plácida y fría
durmiendo sueños químicos.
Venas de pentotal y éter,
la gente blanca se desplaza alrededor
icebergs que siguen corrientes ocultas
que solo ellos conocen y descifran
Pero hay tanto amor...
Ella duerme y a veces
el dolor irrumpe
como una eléctrica y punzante rosa roja
que se deshoja sobre su corazón
Angeles de algodón de azúcar
la rozan con sus alas
para que siga en su mar sin oleaje
Plácida y fria,
bajo un sol de neón
ninguna playa espera
Apenas calcio y fósforo sobre la sábana
Ella duerme
Tengo problemas con publicar comentarios como dalianegra.Blogger no me permite usar mi antigua cuenta de correo
ResponderEliminarRezuma ternura el poema. La placidez del sueño reconforta y hace frente a la gravedad de su estado.
ResponderEliminarUn beso.
Me has hecho viajar en el tiempo a la cama del hospital donde mi madre si iba para siempre...
ResponderEliminarDías de navegación plácida y muchos momentos de dolor.
Qué duras son esas despedidas.
Besos.
Ya he visto que desde tu comentario no puedo acceder a tu blog.
Pasa también con otros blogueros de vez en cuando.
Contigo no hay problema porque te tengo en el Feedly y aunque aún no me ha avisado supongo que más tarde lo hará pero hay otros blogueros a los que no puedo visitar si les ocurre eso.
Besos.
Siento recordarte momentos de dolor
EliminarAbrazo***
A mí me ha sucedido algo parecido a Toro. Recuerdo el hospital y los médicos y, mi madre y todas las conexiones a su cuerpo.
ResponderEliminarAbrazos
Impactante. Por lo que veo muchos nos sentimos tristemente identificados pero no niego que me gustan mucho las palabras que usas y la forma en que lo narras.
ResponderEliminarUn saludo.
Ya que todos tenemos que irnos, al menos hacerlo navegando y sin entender nada, ¿verdad?
ResponderEliminarEl tránsito al sueño eterno.
ResponderEliminarCómo duele.
El dolor siempre irrumpe y permanece, entre sueños provocados por medicamentos.... el olor a blanco/hospital o sábanas de recuerdos.
ResponderEliminarLa oxicodona, la parálisis del sueño... y el dolor entre recuerdos, que no acaba de marcharse ( para siempre) todo regresa al sitio de un recuerdo pasado.
Me identifico.
Salud y suerte