Cabalgando un perfume,
sobre la nervadura tierna de una hoja,remonto el tiempo:
Una tarde de sol.
En la cocina,
mi madre canta.
Perdí mi corazón en el centro de un complejo laberinto y no recuerdo la ruta ni existe un hilo de Ariadna que me guíe. Se comieron las migas los pajaritos y una bruja de dedos largos y huesudos me hunde el índice entre las costillas para ver si estoy a punto y descorazonada irremediablemente. La vieja se ríe quedamente, sabedora de que mi mal no tiene fin, cazadora de imposibles, solitaria y nómada hasta cuando mis huesos sean polvo mezclado con el viento.
Cabalgando un perfume,
sobre la nervadura tierna de una hoja,Había un huerto en el sur
Era verano
La mujer miraba,conmovida
el corazón de una flor de calabaza
donde dormía un redondo abejorro azul.
El niño se acercó gritando
Hay una flor en el cielo!!!
El girasol se erguía, espléndido
sobre un largo tallo
Un estallido
sobre el perfecto azul.
A veces
la vida
es mágica.
Pálido y oscuro
Sometido al inexorable deterioro
de cada crisis,
bailabas sin embargo
una extraña y hermosa danza
con la pelota medicinal.
El hombre te cogió entre sus brazos
y te dejó con delicadeza
sobre la colchoneta azul.
Empujó la gran pelota roja
hacia tu cuerpo.
Tus dedos se movían,
aleteaban,
casi caricia sobre la tensa superficie.
Lejos, cerca, lejos, cerca ...
Solo tus dedos sobre el caucho
Y el vaivén suave que creó una sonrisa
en ese rostro torturado
de enormes ojos negros.
Y no se difunde.La increíble deshumanización de este mundo crece y crece sin que ninguna fuerza se le oponga.Que tiene que pasar para que reaccionemos?