

Perdí mi corazón en el centro de un complejo laberinto y no recuerdo la ruta ni existe un hilo de Ariadna que me guíe. Se comieron las migas los pajaritos y una bruja de dedos largos y huesudos me hunde el índice entre las costillas para ver si estoy a punto y descorazonada irremediablemente. La vieja se ríe quedamente, sabedora de que mi mal no tiene fin, cazadora de imposibles, solitaria y nómada hasta cuando mis huesos sean polvo mezclado con el viento.
4 comentarios:
Yo cambiaría algo parecido por estar allí cerca de ti.
Un saludo.
Terrible zapato
de mirarlo nomas ya me duelen los pies :P
saludetes
jaja, sí que es terrible.Como de cómic.Si te calzas algo así se te hace un nudo en los músculos de la pantorrilla y no lo desatan ni los bomberos.;)))
puede servir para dejar el móvil (quien lo tenga)
(utilizese móvil en sus diferentes acepciones ;) )
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