18.6.23

De-solación (cada verano)

 Mordí el verano


Y era fruta pasada.

Hojalata caliente.

Carne sudada

subiendo en ascensor

a la planta de saldos.

Las adelfas del mal

desprendian perfume

bajo el ardiente sol

¿Como puede el veneno

oler tan dulce?

Entre plástico hinchable

los cayucos repletos

de sueños y de muertos

dibujaban la postal

ideal para enviar

a los amigos.

Pedí un eclipse,

una noche clemente

PARA TAPARLO TODO.

7 comentarios:

Alfred dijo...

Queda sin tapar el verano,
no hay palabras que lo oculten.

Besos.

Tatiana Aguilera dijo...

Esperar un eclipse cuando lo que vemos nos causa escozor es temblar frente a la realidad y, es que el veneno huele dulce para atrapar los pocos buenos que van quedando.
Muy buen poema.
Besos

TORO SALVAJE dijo...

Todo el mar lleno de sueños y muertos.
Y no pasa nada...
Qué horror de mundo.

Ilduara dijo...

Tanto dolor mutila el alma.

Hablamos de los derechos de los animales y miramos a otro lado cuando estos náufragos de sueños perecen en las aguas del Mediterráneo y el Estrecho. Parece que la idea de seres humanos de primera y de segunda sigue vigente, pese a que fue abolida la esclavitud.

Un beso.

Frases Bonitas dijo...

El verano nos trae muy buenos momentos. Saludos

Beauséant dijo...

Quizás no huela el Verano, quizás olamos nosotros, a derrota, podredumbre y descomposición... lo que pasa es que hemos dejado de notarlo.

ethan dijo...

Tienes razón: El olor de la adelfa no presagia el veneno.
Saludos.