Perdí mi corazón en el centro de un complejo laberinto y no recuerdo la ruta ni existe un hilo de Ariadna que me guíe. Se comieron las migas los pajaritos y una bruja de dedos largos y huesudos me hunde el índice entre las costillas para ver si estoy a punto y descorazonada irremediablemente. La vieja se ríe quedamente, sabedora de que mi mal no tiene fin, cazadora de imposibles, solitaria y nómada hasta cuando mis huesos sean polvo mezclado con el viento.
18.9.07
11.9.07
Efímero
Solo a veces, contadas veces
la fortuna nos brinda
la esperanza,
el atisbo de un rostro
imaginado en la oscuridad
de noches solitarias
Y superpone
caras soñadas
y carnales.
Lilith o Abraxas,
las grandes sombras
nunca alcanzadas
se acercan levemente
y nos susurran al oído…
Caballos salvajes
nos galopan las venas
Chispas sobre negro
Y el corazón se detiene
y canta
ante la caricia dorada y suave
de los ojos que te contemplan
recreando sus propios sueños
Pero la luz del día
no da tregua
quiebra las alas de la magia
y deja, descarnada y seca
la osamenta del desencanto…
No hay amores eternos.
la fortuna nos brinda
la esperanza,
el atisbo de un rostro
imaginado en la oscuridad
de noches solitarias
Y superpone
caras soñadas
y carnales.
Lilith o Abraxas,
las grandes sombras
nunca alcanzadas
se acercan levemente
y nos susurran al oído…
Caballos salvajes
nos galopan las venas
Chispas sobre negro
Y el corazón se detiene
y canta
ante la caricia dorada y suave
de los ojos que te contemplan
recreando sus propios sueños
Pero la luz del día
no da tregua
quiebra las alas de la magia
y deja, descarnada y seca
la osamenta del desencanto…
No hay amores eternos.
24.8.07
Fiesta
¡ Corre,corre,corre!!!Escóndete ,princesa,
que viene el drac
echando fuego por la boca
Y los diablos
lo incendian todo
mientras bailan
Han bajado gigantes
de la montaña
Que no te engañen
con el sonido
de dulces flautas
Te cogen
con sus grandes manos
y a la cesta,
a servir de merienda
en su camino de regreso
a casa
Y corren pócimas
de vaso en vaso
Y el amor trenza
cuerpos
como si fueran cintas
del baile de gitanas
Durante cuatro días
habrá fiesta
y estarás en peligro.
21.7.07
Cascabel....
¿Dónde demonios te has metido?
Tu hermoso blog se ha esfumado como el agua del lago chileno...
Espero que estés bien y que vuelvas a escribir.Besos***
17.7.07
24.6.07
De www.chanfarin.com
You are that guy…Posted in Personal, xanfarin.com on June 16th, 2007 by Xan
“That guy” se llama Paul Potts.
Paul Potts es “el nuevo fenómeno mediático”. Creo que durará más que la chica con la mancha en el pelo, la “amigable” menor asturiana, o el tipo que “pagaba fantas”. Obviamos a los últimos, por su propio bien.
Paul Potts, un tipo normal y corriente*. De los de pico central de campana de Gauss. Un hombre aparentemente gris que te haría pensar en portada de periódico de sucesos… la gente tan “normal” suele acabar esas portadas. Siempre como protagonistas.
Un tipo que se presenta a un “concurso” de “estrellas” siendo vendedor de móviles de profesión y hablando con un fuerte acento inglés que no sabes si viene de sus orígenes (Gales del sur), o de un grave accidente sucedido durante su infancia que implicó una bicicleta, una boca de riego y no usar las manos.
Ese tipo, sale al escenario y dice que va a cantar ópera. Todo el mundo se ríe un poco él… al estilo “me meo en tu mascota” de Risto Mejide. Paul Potts No es el vocalista de los “Larva Fecal“, pero si pensamos en la antítesis de un “tenor”, probablemente el pensamiento tomaría la forma de Paul Potts. Lo sé: son prejuicios.
Personalmente siento una terrible debilidad por los “davides” de este mundo. Y disfruto como un enano cuando sacan un pedrusco del zurrón y le sueltan un hondazo entre las cejas depiladas a alguno de los “e-goliats” que hay por ahí sueltos.
Paul Potts, vendedor de móviles, se “soltó” en plan cásual con un “que nadie duerma…“.Disfrutad de la “presentación mundial” del hombre con apellido de cerveza ‘münsterener’, si aún no lo habéis hecho.
El caso es que el tipo se convierte en un fenómeno de masas.
¿Por qué?
Porque su voz es maravillosa.Y por identificación.
Nadie puede identificarse con la insultante belleza de los miembros de D’Nash; son tan elaboradamente perfectos que hagan lo que hagan no podrán sorprenderte. Es más, esperas que fracasen porque es injusto que alguien tan premeditadamente ‘cool’ triunfe.Pero todos llevamos un pequeño ‘paulpotts’ en el fondo de nuestros sitiados-por-la-grasaza-corazones. Nos reconocemos en él. Dejamos que su luz nos ilumine. Y por un momento, sentimos que si él puede, hay esperanza para todo el resto.
Además, en el fondo disfrutamos cuando un conejito blanco y aparentemente útil sólo para que se experimente gel de baño en sus ojos le salta al cuello a un caballero con armadura y le desgarra la aorta a dentelladas.
El vendedor de móviles ha vuelto a ganar.
Y volverá a hacerlo en la final.Y espero que cante ópera. Y espero que grabe discos. Y espero tener esos discos.
Mola.
* Vale… ha recibido clases de canto de los “mejores”. Y su “puesta en escena” estaba un tanto ‘exagerada’ para aumentar el efecto perdedor-que-sorprende. Pero no vamos a dejar que la realidad nos joda una buena historia. ¿No?
18.6.07
Extrañeza
Extraño huésped
caído del espacio soy
Urna de huesos
carne, piel
Eclipses de sol
en los lunares
El alma ardiendo,
calcinándose,
oyendo la lejana, entrañable
llamada
de una canción desconocida...
Los dioses hablan
en el crepitar de la maleza
redondean la forma futura
de las uvas
completan actos
órbitas
sueños
encienden estrellas
y luciérnagas
Absurdo y yo bailamos.
caído del espacio soy
Urna de huesos
carne, piel
Eclipses de sol
en los lunares
El alma ardiendo,
calcinándose,
oyendo la lejana, entrañable
llamada
de una canción desconocida...
Los dioses hablan
en el crepitar de la maleza
redondean la forma futura
de las uvas
completan actos
órbitas
sueños
encienden estrellas
y luciérnagas
Absurdo y yo bailamos.
5.6.07
Se les ve contentos
Esto lo escribí al día siguiente de las elecciones, y no lo colgué aquí porque a veces se le pasa a uno el arroz y un texto queda como desfasado y secundario ante otras urgencias. Pero hoy, oyendo insensateces previsibles ante la declaración de los cabrones de ETA, creo que es oportuno que lo ponga aquí, al menos como expresión de mi repudio al fascismo de uno y otro lado, y de mi decisión de ir a votar aunque deba arrastrarme hasta las urnas, (y de votar doble si fuera posible) por el socialismo.
Creo que Zapatero se equivocó en la forma de encarar la negociación, pero no en la intención, y creo también que hoy no sólo hay que apoyarlo, sino denunciar la repetida hipocresía de los que llamaron ejército de liberación a los etarras y desde el comienzo no dejan de poner palos en las ruedas.
Es más, se les ve exultantes ante la perspectiva de más violencia.
¿Cómo se puede ser tan capullo?
-Detesto las banderas. Ya sé que no dejan de ser un pedazo de tela cargado de atributos, admito que muchas son bonitas, admito también que las personas puedan conmoverse con ellas, pero yo las quemaría a todas, TODAS sin excepción, en la hoguera de San Juan, y dejaría como supervivientes a los banderines de papel de las noches de verbena y fiesta. Y estos días pasados he visto agitarse demasiados trozos de tela al son de cantos que aún me gustan menos que las banderas. Detesto también tener que votar al menos malo de los malos. O al menos malo de los malos con posibilidades de acceder al poder, eso me pone de los nervios, pero peor aún me pondría si algún acólito del Ansar o de ése de la boca obscena y mentirosa ganara más terreno porque yo no hice nada para impedirlo. Y aunque no me crea el mensaje políticamente correcto de unos, no puedo imaginar que alguien sensato esté de acuerdo con cosas como que la inseguridad ciudadana esté directamente relacionada con la inmigración o perlas por el estilo. Es que da asco y me ponen muy difícil el ejercicio de reflexión necesario para no desearles que les abduzcan y les dejen en pelotas en medio de uno de esos países de los que vienen los indeseables inmigrantes, a ver que discurso emiten por sus boquitas de piñón. En ocasiones como ésta, ante la tentación de aniquilar a los cromagnones, uno de mis recursos es leer la opinión de alguien sensato y lúcido como Amos Oz, escritor israelí perseguido por los fanáticos de uno y otro bando.A veces no estoy de acuerdo con él, pero generalmente su sentido común me apabulla. Transcribo aquí un trozo de una conferencia suya, para refrescar mi memoria y para que lo leáis si os apetece. Yo creo que vale la pena hacerlo.
¿Cómo curar a un fanático?
¿Cómo curar a un fanático? Perseguir a un puñado de fanáticos por las montañas de Afganistán es una cosa. Luchar contra el fanatismo, otra muy distinta. Me temo que no sé exactamente cómo perseguir fanáticos por las montañas, pero puede que consagre una o dos reflexiones a la naturaleza del fanatismo y a las formas, si no de curarlo, al menos de controlarlo. Se trata de una lucha entre los que piensan que la justicia, se entienda lo que se entienda por dicha palabra, es más importante que la vida, y aquellos que, como nosotros, pensamos que la vida tiene prioridad sobre muchos otros valores, convicciones o credos. La actual crisis del mundo, en Oriente Próximo, o en Israel/Palestina, no es consecuencia de los valores del islam. No se debe a la mentalidad de los árabes como claman algunos racistas. En absoluto. Se debe a la vieja lucha entre fanatismo y pragmatismo. Entre fanatismo y pluralismo. Entre fanatismo y tolerancia. El 11 de septiembre no es consecuencia de la bondad o la maldad de Estados Unidos, ni tiene que ver con que el capitalismo sea peligroso o flagrante. Ni siquiera si es oportuno o no frenar la globalización. Tiene que ver con la típica reivindicación fanática: si pienso que algo es malo, lo aniquilo junto a todo lo que lo rodea. El fanatismo es más viejo que el islam, que el cristianismo, que el judaísmo. Más viejo que cualquier estado, gobierno o sistema político. Más viejo que cualquier ideología o credo del mundo. El fanatismo es un componente siempre presente en la naturaleza humana, un gen del mal. La gente que ha volado clínicas donde se practicaba el aborto en Estados Unidos, los que queman sinagogas y mezquitas en Alemania, sólo se diferencian de Bin Laden en la magnitud pero no en la naturaleza de sus crímenes. Desde luego, el 11 de septiembre produjo tristeza, ira, incredulidad, sorpresa, melancolía, desorientación y, sí, respuestas racistas –antiárabes y antimusulmanas– por doquier. ¿Quién habría pensado que al siglo XX le seguiría de inmediato el siglo XI? Mi propia infancia en Jerusalén me ha hecho experto en fanatismo comparado. El Jerusalén de mi niñez, allá por los años cuarenta, estaba lleno de profetas espontáneos, redentores y mesías. Todavía hoy todo jerosolimitano tiene su fórmula personal para la salvación instantánea. Todos dicen que llegaron a Jerusalén –y cito una frase famosa de una vieja canción– para construirla y ser construidos por ella. De hecho, algunos (judíos, cristianos, musulmanes, socialistas, anarquistas y reformadores del mundo) han acudido a Jerusalén no tanto para construirla ni ser construidos por ella como para ser crucificados o crucificar a los demás, o para ambas cosas al mismo tiempo. Hay un trastorno mental muy arraigado, una reconocida enfermedad mental llamada «síndrome de Jerusalén»: la gente llega, inhala el aire de la montaña y, de pronto, se inflama y prende fuego a una mezquita, a una iglesia o a una sinagoga. O sino, se quita la ropa, trepa a una roca y comienza a profetizar. Nadie escucha jamás. Incluso hoy, incluso en la Jerusalén actual, en cada cola del autobús es probable que estalle un exaltado seminario callejero entre gente que no se conoce de nada pero que discute de política, moral, estrategia, historia, identidad, religión y de las verdaderas intenciones de Dios. Los participantes en dichos seminarios, mientras discuten de política y teología, del bien y del mal, intentan no obstante abrirse paso a codazos hasta los primeros puestos de la fila. Todo el mundo grita, nadie escucha. Excepto yo. Yo escucho a veces y así me gano la vida.Confieso que de niño, en Jerusalén, yo también era un pequeño fanático con el cerebro lavado. Con ínfulas de superioridad moral, chovinista, sordo y ciego a todo discurso que fuera diferente del poderoso discurso judío sionista de la época. Yo era un chico que lanzaba piedras, un chico de la «Intifada» judía. De hecho, las primeras palabras que aprendí a decir en inglés, aparte de yes o no, fueron British go home!, que era lo que los chicos judíos solíamos gritar a las patrullas británicas de Jerusalén mientras las apedreábamos. Tal vez sea hora de que toda escuela, toda universidad, organice al menos un par de cursos de fanatismo comparado, ya que surge por doquier. No me refiero sólo a las manifestaciones obvias de fundamentalismo y fervor ciego. No me refiero sólo a los fanáticos declarados, ésos que vemos al otro lado de la pantalla del televisor entre multitudes histéricas que agitan sus puños contra las cámaras mientras gritan eslóganes en lenguas que no entendemos. No, el fanatismo surge por doquier. Con modales más silenciosos, más civilizados. Está presente en nuestro entorno y tal vez también dentro de nosotros mismos.¡Conozco a bastantes no fumadores que te quemarían vivo por encender un cigarro cerca de ellos! ¡Conozco a muchos vegetarianos que te comerían vivo por comer carne! Conozco a pacifistas (algunos de mis colegas del Movimiento de Paz israelí, por ejemplo) deseosos de dispararme a la cabeza sólo por defender una estrategia ligeramente diferente de la suya para lograr la paz con los palestinos. No estoy diciendo que cualquiera que alce su voz contra cualquier cosa sea un fanático. No estoy sugiriendo que cualquiera que manifieste sus opiniones vehementes sea un fanático. Digo que la semilla del fanatismo siempre brota al adoptar una actitud de superioridad moral que impide llegar a un acuerdo. Es una plaga muy común que, por supuesto, se manifiesta con diferentes grados. Un o una militante ecologista puede adoptar una actitud de superioridad moral que le impida llegar a un acuerdo pero causará muy poco daño si lo comparamos, digamos, con un depurador étnico o un terrorista. Aún más, todos los fanáticos sienten una atracción, un gusto especial por lo kitsch. Al mismo tiempo, descubriremos que, a menudo, los fanáticos son sentimentales sin remedio. Un querido amigo y colega mío, el novelista israelí Sammy Michael, tuvo una vez la experiencia, que de vez en cuando tenemos todos, de ir en un taxi durante largo rato por la ciudad con un conductor que le iba dando la típica conferencia sobre lo importante que es para nosotros, los judíos, matar a todos los árabes. Sammy Michael le escuchaba y, en lugar de gritarle: «¡Qué hombre tan terrible es usted! ¿Es usted nazi o fascista?», decidió tomárselo de otra forma y le preguntó: «¿Y quién cree usted que debería matar a todos los árabes?». El taxista dijo: «¿Qué quiere decir? ¡Nosotros! ¡Los judíos israelíes! ¡Debemos hacerlo! No hay otra elección. ¡Y si no mire lo que nos están haciendo todos los días!». «Pero ¿quién piensa usted exactamente que debería llevar a cabo el trabajo? ¿La policía? ¿O tal vez el ejército? ¿El cuerpo de bomberos o equipos médicos? ¿Quién debería hacer el trabajo?» El taxista se rascó la cabeza y dijo: «Pienso que deberíamos dividirlo entre cada uno de nosotros, cada uno de nosotros debería matar a algunos». Y Sammy Michael, todavía con el mismo juego, dijo: «De acuerdo. Suponga que a usted le toca cierto barrio residencial de su ciudad natal en Haifa y llama usted a cada puerta o toca el timbre y dice: "Disculpe, señor, o disculpe señora. ¿No será usted árabe por casualidad?". Y si la respuesta es afirmativa le dispara. Luego termina con su barrio y se dispone a irse a casa, pero al hacerlo –dijo al taxista– oye en alguna parte del cuarto piso del bloque llorar a un recién nacido. ¿Volvería para disparar al recién nacido? ¿Sí o no?». Se produjo un momento de silencio y el taxista le dijo: «Sabe, es usted un hombre muy cruel».
Sigo pensando que detesto las banderas y que la hoguera con todas ellas sería magnífica, pero tomo nota ;)-
Ahora me voy a vomitar: por la declaración de los cobardes asesinos expertos en bombas y porque acabo de oír a Rajoy en su "brillante" conferencia de prensa.
Agggggggg.
Creo que Zapatero se equivocó en la forma de encarar la negociación, pero no en la intención, y creo también que hoy no sólo hay que apoyarlo, sino denunciar la repetida hipocresía de los que llamaron ejército de liberación a los etarras y desde el comienzo no dejan de poner palos en las ruedas.
Es más, se les ve exultantes ante la perspectiva de más violencia.
¿Cómo se puede ser tan capullo?
-Detesto las banderas. Ya sé que no dejan de ser un pedazo de tela cargado de atributos, admito que muchas son bonitas, admito también que las personas puedan conmoverse con ellas, pero yo las quemaría a todas, TODAS sin excepción, en la hoguera de San Juan, y dejaría como supervivientes a los banderines de papel de las noches de verbena y fiesta. Y estos días pasados he visto agitarse demasiados trozos de tela al son de cantos que aún me gustan menos que las banderas. Detesto también tener que votar al menos malo de los malos. O al menos malo de los malos con posibilidades de acceder al poder, eso me pone de los nervios, pero peor aún me pondría si algún acólito del Ansar o de ése de la boca obscena y mentirosa ganara más terreno porque yo no hice nada para impedirlo. Y aunque no me crea el mensaje políticamente correcto de unos, no puedo imaginar que alguien sensato esté de acuerdo con cosas como que la inseguridad ciudadana esté directamente relacionada con la inmigración o perlas por el estilo. Es que da asco y me ponen muy difícil el ejercicio de reflexión necesario para no desearles que les abduzcan y les dejen en pelotas en medio de uno de esos países de los que vienen los indeseables inmigrantes, a ver que discurso emiten por sus boquitas de piñón. En ocasiones como ésta, ante la tentación de aniquilar a los cromagnones, uno de mis recursos es leer la opinión de alguien sensato y lúcido como Amos Oz, escritor israelí perseguido por los fanáticos de uno y otro bando.A veces no estoy de acuerdo con él, pero generalmente su sentido común me apabulla. Transcribo aquí un trozo de una conferencia suya, para refrescar mi memoria y para que lo leáis si os apetece. Yo creo que vale la pena hacerlo.
¿Cómo curar a un fanático?
¿Cómo curar a un fanático? Perseguir a un puñado de fanáticos por las montañas de Afganistán es una cosa. Luchar contra el fanatismo, otra muy distinta. Me temo que no sé exactamente cómo perseguir fanáticos por las montañas, pero puede que consagre una o dos reflexiones a la naturaleza del fanatismo y a las formas, si no de curarlo, al menos de controlarlo. Se trata de una lucha entre los que piensan que la justicia, se entienda lo que se entienda por dicha palabra, es más importante que la vida, y aquellos que, como nosotros, pensamos que la vida tiene prioridad sobre muchos otros valores, convicciones o credos. La actual crisis del mundo, en Oriente Próximo, o en Israel/Palestina, no es consecuencia de los valores del islam. No se debe a la mentalidad de los árabes como claman algunos racistas. En absoluto. Se debe a la vieja lucha entre fanatismo y pragmatismo. Entre fanatismo y pluralismo. Entre fanatismo y tolerancia. El 11 de septiembre no es consecuencia de la bondad o la maldad de Estados Unidos, ni tiene que ver con que el capitalismo sea peligroso o flagrante. Ni siquiera si es oportuno o no frenar la globalización. Tiene que ver con la típica reivindicación fanática: si pienso que algo es malo, lo aniquilo junto a todo lo que lo rodea. El fanatismo es más viejo que el islam, que el cristianismo, que el judaísmo. Más viejo que cualquier estado, gobierno o sistema político. Más viejo que cualquier ideología o credo del mundo. El fanatismo es un componente siempre presente en la naturaleza humana, un gen del mal. La gente que ha volado clínicas donde se practicaba el aborto en Estados Unidos, los que queman sinagogas y mezquitas en Alemania, sólo se diferencian de Bin Laden en la magnitud pero no en la naturaleza de sus crímenes. Desde luego, el 11 de septiembre produjo tristeza, ira, incredulidad, sorpresa, melancolía, desorientación y, sí, respuestas racistas –antiárabes y antimusulmanas– por doquier. ¿Quién habría pensado que al siglo XX le seguiría de inmediato el siglo XI? Mi propia infancia en Jerusalén me ha hecho experto en fanatismo comparado. El Jerusalén de mi niñez, allá por los años cuarenta, estaba lleno de profetas espontáneos, redentores y mesías. Todavía hoy todo jerosolimitano tiene su fórmula personal para la salvación instantánea. Todos dicen que llegaron a Jerusalén –y cito una frase famosa de una vieja canción– para construirla y ser construidos por ella. De hecho, algunos (judíos, cristianos, musulmanes, socialistas, anarquistas y reformadores del mundo) han acudido a Jerusalén no tanto para construirla ni ser construidos por ella como para ser crucificados o crucificar a los demás, o para ambas cosas al mismo tiempo. Hay un trastorno mental muy arraigado, una reconocida enfermedad mental llamada «síndrome de Jerusalén»: la gente llega, inhala el aire de la montaña y, de pronto, se inflama y prende fuego a una mezquita, a una iglesia o a una sinagoga. O sino, se quita la ropa, trepa a una roca y comienza a profetizar. Nadie escucha jamás. Incluso hoy, incluso en la Jerusalén actual, en cada cola del autobús es probable que estalle un exaltado seminario callejero entre gente que no se conoce de nada pero que discute de política, moral, estrategia, historia, identidad, religión y de las verdaderas intenciones de Dios. Los participantes en dichos seminarios, mientras discuten de política y teología, del bien y del mal, intentan no obstante abrirse paso a codazos hasta los primeros puestos de la fila. Todo el mundo grita, nadie escucha. Excepto yo. Yo escucho a veces y así me gano la vida.Confieso que de niño, en Jerusalén, yo también era un pequeño fanático con el cerebro lavado. Con ínfulas de superioridad moral, chovinista, sordo y ciego a todo discurso que fuera diferente del poderoso discurso judío sionista de la época. Yo era un chico que lanzaba piedras, un chico de la «Intifada» judía. De hecho, las primeras palabras que aprendí a decir en inglés, aparte de yes o no, fueron British go home!, que era lo que los chicos judíos solíamos gritar a las patrullas británicas de Jerusalén mientras las apedreábamos. Tal vez sea hora de que toda escuela, toda universidad, organice al menos un par de cursos de fanatismo comparado, ya que surge por doquier. No me refiero sólo a las manifestaciones obvias de fundamentalismo y fervor ciego. No me refiero sólo a los fanáticos declarados, ésos que vemos al otro lado de la pantalla del televisor entre multitudes histéricas que agitan sus puños contra las cámaras mientras gritan eslóganes en lenguas que no entendemos. No, el fanatismo surge por doquier. Con modales más silenciosos, más civilizados. Está presente en nuestro entorno y tal vez también dentro de nosotros mismos.¡Conozco a bastantes no fumadores que te quemarían vivo por encender un cigarro cerca de ellos! ¡Conozco a muchos vegetarianos que te comerían vivo por comer carne! Conozco a pacifistas (algunos de mis colegas del Movimiento de Paz israelí, por ejemplo) deseosos de dispararme a la cabeza sólo por defender una estrategia ligeramente diferente de la suya para lograr la paz con los palestinos. No estoy diciendo que cualquiera que alce su voz contra cualquier cosa sea un fanático. No estoy sugiriendo que cualquiera que manifieste sus opiniones vehementes sea un fanático. Digo que la semilla del fanatismo siempre brota al adoptar una actitud de superioridad moral que impide llegar a un acuerdo. Es una plaga muy común que, por supuesto, se manifiesta con diferentes grados. Un o una militante ecologista puede adoptar una actitud de superioridad moral que le impida llegar a un acuerdo pero causará muy poco daño si lo comparamos, digamos, con un depurador étnico o un terrorista. Aún más, todos los fanáticos sienten una atracción, un gusto especial por lo kitsch. Al mismo tiempo, descubriremos que, a menudo, los fanáticos son sentimentales sin remedio. Un querido amigo y colega mío, el novelista israelí Sammy Michael, tuvo una vez la experiencia, que de vez en cuando tenemos todos, de ir en un taxi durante largo rato por la ciudad con un conductor que le iba dando la típica conferencia sobre lo importante que es para nosotros, los judíos, matar a todos los árabes. Sammy Michael le escuchaba y, en lugar de gritarle: «¡Qué hombre tan terrible es usted! ¿Es usted nazi o fascista?», decidió tomárselo de otra forma y le preguntó: «¿Y quién cree usted que debería matar a todos los árabes?». El taxista dijo: «¿Qué quiere decir? ¡Nosotros! ¡Los judíos israelíes! ¡Debemos hacerlo! No hay otra elección. ¡Y si no mire lo que nos están haciendo todos los días!». «Pero ¿quién piensa usted exactamente que debería llevar a cabo el trabajo? ¿La policía? ¿O tal vez el ejército? ¿El cuerpo de bomberos o equipos médicos? ¿Quién debería hacer el trabajo?» El taxista se rascó la cabeza y dijo: «Pienso que deberíamos dividirlo entre cada uno de nosotros, cada uno de nosotros debería matar a algunos». Y Sammy Michael, todavía con el mismo juego, dijo: «De acuerdo. Suponga que a usted le toca cierto barrio residencial de su ciudad natal en Haifa y llama usted a cada puerta o toca el timbre y dice: "Disculpe, señor, o disculpe señora. ¿No será usted árabe por casualidad?". Y si la respuesta es afirmativa le dispara. Luego termina con su barrio y se dispone a irse a casa, pero al hacerlo –dijo al taxista– oye en alguna parte del cuarto piso del bloque llorar a un recién nacido. ¿Volvería para disparar al recién nacido? ¿Sí o no?». Se produjo un momento de silencio y el taxista le dijo: «Sabe, es usted un hombre muy cruel».
Sigo pensando que detesto las banderas y que la hoguera con todas ellas sería magnífica, pero tomo nota ;)-
Ahora me voy a vomitar: por la declaración de los cobardes asesinos expertos en bombas y porque acabo de oír a Rajoy en su "brillante" conferencia de prensa.
Agggggggg.
4.6.07
Leyendo poesía
Entro en los poemas como un saqueador
con una bolsa llena de agujeros
Los arrastro conmigo
un tiempo
sumergida en el deleite
de la fiebre
de muchos otros
que han mirado el mundo
con los ojos del odio
o del amor
o del espanto
Y vuelo con sus vuelos
Me estrello
Estallo
Broto como un zarcillo
que se enrosca
en lo desconocido
Me deslumbro
con la belleza
y el horror del corazón humano
Y mientras dura el viaje
no necesito más
que ese botín efímero.
Leo a Forcano.Ha escrito ésto:
Tú
Per la finestra del tren
un arbre en flor goteja pluja.
He recordat el teu rostre
somriure entre les llàgrimes.
De sobte em pregunten quina hora és.
Dic el teu nom.
Tú
Por la ventana del tren
un árbol en flor gotea lluvia.
Recuerdo tu rostro
sonreir entre las lágrimas.
De pronto me preguntan qué hora es.
Digo tu nombre
con una bolsa llena de agujeros
Los arrastro conmigo
un tiempo
sumergida en el deleite
de la fiebre
de muchos otros
que han mirado el mundo
con los ojos del odio
o del amor
o del espanto
Y vuelo con sus vuelos
Me estrello
Estallo
Broto como un zarcillo
que se enrosca
en lo desconocido
Me deslumbro
con la belleza
y el horror del corazón humano
Y mientras dura el viaje
no necesito más
que ese botín efímero.
Leo a Forcano.Ha escrito ésto:
Tú
Per la finestra del tren
un arbre en flor goteja pluja.
He recordat el teu rostre
somriure entre les llàgrimes.
De sobte em pregunten quina hora és.
Dic el teu nom.
Tú
Por la ventana del tren
un árbol en flor gotea lluvia.
Recuerdo tu rostro
sonreir entre las lágrimas.
De pronto me preguntan qué hora es.
Digo tu nombre
23.5.07
Necesito música, música, música...
Y el olor punzante de las naranjas amargas esperando las tijeras.
El sonido de mis pies descalzos y mojados corriendo sobre asfalto caliente.
Y las risas estallando en el aire.
Unos ojos amigos que me acompañen mientras miro el cielo entre las hojas de los altos plátanos...
Así, tranquilamente...livianos como nubes que se lleva el viento, como pájaros emigrando hacia el norte.
Y música, música, música.
14.5.07
¿Por qué os habéis muerto, cabrones?
Vuestra muerte me ha dejado sin protección frente al mundo.
Como en un segundo nacimiento, su doble contracción brutal me sacó del refugio y me lanzó a los leones, a la despiadada luz de un universo inhóspito donde hay astillas invisibles que laceran la vida.
Ahora soy parte de la primera fila en este frente, soy adulta sin quererlo. Debo entregar mi mente y mis tripas en sacrificio a un dios sin alma.
Hago esfuerzos, os lo juro, denodados esfuerzos por recuperar el paraíso...Me digo, aguanta un día más, salta por encima del horror de tus batallas, mírate y mira, la mayor parte de la gente está igual o peor que tú, mira las pateras, mira ese jersey rojo y esa melena negra lapidados y empapados de sangre, mira los viejos, mira, mira, mira, mira como algunos ni siquiera están a causa de otros. Mira la paz de los sepulcros.
Pero las llagas de este escenario infame no son un consuelo, son los trozos de piedra que me lanza el enemigo sin rostro que prescinde de mí, de mi humanidad, de la criatura alegre y sensual que fui.
Y estoy tan cansada...
Confiado y firme era mi paso asida a vuestra mano, y ahora me desoriento intentando encontrar el camino a casa.
Y lo peor, la náusea.
Me dicen, y tal vez sea cierto, que mi casa está dentro, que la llevo conmigo en mi corazón, pero por más que abro la puerta y os llamo, allí solo hay habitaciones vacías y el frío hedor del abandono.
Que mundo de mierda, éste.
Y os habéis ido, vosotros,cabrones, que lo hacíais soportable, y a veces, hasta hermoso.
Como en un segundo nacimiento, su doble contracción brutal me sacó del refugio y me lanzó a los leones, a la despiadada luz de un universo inhóspito donde hay astillas invisibles que laceran la vida.
Ahora soy parte de la primera fila en este frente, soy adulta sin quererlo. Debo entregar mi mente y mis tripas en sacrificio a un dios sin alma.
Hago esfuerzos, os lo juro, denodados esfuerzos por recuperar el paraíso...Me digo, aguanta un día más, salta por encima del horror de tus batallas, mírate y mira, la mayor parte de la gente está igual o peor que tú, mira las pateras, mira ese jersey rojo y esa melena negra lapidados y empapados de sangre, mira los viejos, mira, mira, mira, mira como algunos ni siquiera están a causa de otros. Mira la paz de los sepulcros.
Pero las llagas de este escenario infame no son un consuelo, son los trozos de piedra que me lanza el enemigo sin rostro que prescinde de mí, de mi humanidad, de la criatura alegre y sensual que fui.
Y estoy tan cansada...
Confiado y firme era mi paso asida a vuestra mano, y ahora me desoriento intentando encontrar el camino a casa.
Y lo peor, la náusea.
Me dicen, y tal vez sea cierto, que mi casa está dentro, que la llevo conmigo en mi corazón, pero por más que abro la puerta y os llamo, allí solo hay habitaciones vacías y el frío hedor del abandono.
Que mundo de mierda, éste.
Y os habéis ido, vosotros,cabrones, que lo hacíais soportable, y a veces, hasta hermoso.
25.4.07
Devastación.
Braceo y me hundo con las imágenes de Darfur.
Recuerdo ese monstruoso y bellísimo poema llamado Sudánica, y pienso: más allá hay monstruos.
Más cerca, también.
Hacen que las niñas sean viejas con apenas doce años, y que las moscas vuelen sobre el vómito de Baba, que lloraba mientras mataban a su madre.
Braceo y el mar se enfurece.
El campo de rosas que me pareció ver en el horizonte se ha esfumado, trato de recordar la rosa de King, el poema de Clara Janés -su corazón era un círculo negro, y cada pétalo un nido secreto- pero de aquello sólo persiste el negro, el niño pequeño y negro que pide su "siroppe" para calmar su fiebre y su diarrea.
El infierno es una rosa seca.
Cojo aire y avanzo, detengo mi memoria en algo dulce:" Un pájaro que murió me dio un consejo:ten siempre en la mente el vuelo".
Pobre pájaro, pobre Forug Farrojzad... aquella iraní que pedía poco (o todo, según se mire) libertad, dignidad... un Regalo:" Yo hablo de la profundidad de la noche, de la abismal oscuridad. Si vienes a mi casa, amor, tráeme luz. Y una ventana para que pueda ver la felicidad de aquella calle abarrotada"
Me hundo con las mujeres de Irán, perseguidas por la ropa que llevan, pisoteadas por los hombres en nombre de Alá.
Pido ayuda a los ángeles y tal vez porque no creo en ellos no hay respuesta. Los mutilados y hermosos ángeles de la Plaza Nueva son carne inerte,bronce entre los azahares,una belleza muerta.
Estoy rabiosa y triste y los poemas se deshacen como papel viejo,polvo,ceniza.
Y no hay milagros.
Recuerdo ese monstruoso y bellísimo poema llamado Sudánica, y pienso: más allá hay monstruos.
Más cerca, también.
Hacen que las niñas sean viejas con apenas doce años, y que las moscas vuelen sobre el vómito de Baba, que lloraba mientras mataban a su madre.
Braceo y el mar se enfurece.
El campo de rosas que me pareció ver en el horizonte se ha esfumado, trato de recordar la rosa de King, el poema de Clara Janés -su corazón era un círculo negro, y cada pétalo un nido secreto- pero de aquello sólo persiste el negro, el niño pequeño y negro que pide su "siroppe" para calmar su fiebre y su diarrea.
El infierno es una rosa seca.
Cojo aire y avanzo, detengo mi memoria en algo dulce:" Un pájaro que murió me dio un consejo:ten siempre en la mente el vuelo".
Pobre pájaro, pobre Forug Farrojzad... aquella iraní que pedía poco (o todo, según se mire) libertad, dignidad... un Regalo:" Yo hablo de la profundidad de la noche, de la abismal oscuridad. Si vienes a mi casa, amor, tráeme luz. Y una ventana para que pueda ver la felicidad de aquella calle abarrotada"
Me hundo con las mujeres de Irán, perseguidas por la ropa que llevan, pisoteadas por los hombres en nombre de Alá.
Pido ayuda a los ángeles y tal vez porque no creo en ellos no hay respuesta. Los mutilados y hermosos ángeles de la Plaza Nueva son carne inerte,bronce entre los azahares,una belleza muerta.
Estoy rabiosa y triste y los poemas se deshacen como papel viejo,polvo,ceniza.
Y no hay milagros.
18.4.07
Urgente.Transcribo:
Bruce un cruce de pastor aleman mayor que necesita salir muy urgentemente de la perrera en Cádiz donde está porque esta siempre en esta situacion : no se pone en pie, no quiere comer porque esta muy deprimido y no puedo verlo mas asi- ¿Alguien puede cogerlo en acogida? Su situacion es desesperante---por favor ayúdalo, es muy noble y no le quedan muchos dias si sigue allí. Contacto: soniki28@hotmail.com 692 632 398
29.3.07
Influencias
Los cuentos de Andersen y Grimm, los cuentos de King ;)...y la poesía -no sé si me influye o me retrata de algún modo- aunque eso da igual.
De Deshielo,de María Mercé Marçal.
No asfixies a la niña que, indócil, vive en mí
que me incita al candor, a encender la mirada,
a estrenar esos bosques donde los lobos duermen
y a creer en el don de las palabras:
extraño insecto que aun clavado
en su estertor minúsculo
impenitente arbola
el reto de su vuelo.
De Deshielo,de María Mercé Marçal.
No asfixies a la niña que, indócil, vive en mí
que me incita al candor, a encender la mirada,
a estrenar esos bosques donde los lobos duermen
y a creer en el don de las palabras:
extraño insecto que aun clavado
en su estertor minúsculo
impenitente arbola
el reto de su vuelo.
8.3.07
Lisboa (vistazo breve,porque lo prometido es deuda;)
Depositadas en mi memoria reciente, sedimentadas...suaves como los copos de una nevada, yacen las imágenes de Lisboa.Nunca puedo describir algo hasta que pasa un tiempo y lo esencial supera el filtro de las horas y los nuevos estímulos.
Con Lisboa me pasa algo extraño: siento nostalgia, una nostalgia vaga e imprecisa que hace honor a su leyenda. O tal vez tiren de mí mis genes y la memoria de mis huesos... parte de mi familia vino de allí, un abuelo pendón y aventurero hijo de militar del que tal vez he heredado esta manía de buscar horizontes y paraísos perdidos.
Si tuviera que definirla en pocos trazos, diría que es un tranvía descalabrado traqueteando como el tren de la bruja por calles empinadísimas y estrechas. Unas ojeras sobre piel pecosa, un olor a canela...
Tres vejetes increíbles de voz y silbido portentosos cantando un fado en una calle, un barco cochambroso surcando el Tajo y la luz... una luz entre dorada y plateada sobre el agua, inundando los ojos, deslumbrando, con una cualidad tan especial que ahora invade mi cabeza al recordarla...una luz que huele, se filtra, acaricia las casas y la gente, que quisieras beber y atesorar, y que te puedes llevar en la memoria como un farolillo que te dice "aquí, en esta luz, está Lisboa para siempre"
27.2.07
Swing-by
Era un brutal incendio
el cielo del atardecer
Un útero fecundo
perforado
por fálicos aviones
que dejaban
delicadas huellas blancas...
Abrí mi mente
y,como si fuera
la sonda Rosetta,
desplegué mis alas
La gravedad
me lanzó hacia arriba
Más allá del día...
He superado
la roja franja del ocaso
Y orbito
silenciosamente
a un mundo en guerra.
el cielo del atardecer
Un útero fecundo
perforado
por fálicos aviones
que dejaban
delicadas huellas blancas...
Abrí mi mente
y,como si fuera
la sonda Rosetta,
desplegué mis alas
La gravedad
me lanzó hacia arriba
Más allá del día...
He superado
la roja franja del ocaso
Y orbito
silenciosamente
a un mundo en guerra.
14.2.07
De Orfeo Negro: Mañana de Carnaval
Se acerca Carnaval, pero Cuaresma tinta mi piel con su ceniza fría...
Se me deshilan las certezas
en una lluvia de aceite y purpurina
Llevo mi corazón con antifaz y ojeras
Tobilleras de hielo y serpentinas.
Y aún así bailo;)
Disfrutad...
Se me deshilan las certezas
en una lluvia de aceite y purpurina
Llevo mi corazón con antifaz y ojeras
Tobilleras de hielo y serpentinas.
Y aún así bailo;)
Disfrutad...
30.1.07
Monocorde
Lunes del mes de enero
El último.
Luna en cuarto creciente
No hay incendios
No hay vértigo
No quedan ni los restos
de una hoguera
No hay sitio al que fugarse
Ni palabras
La rutina me desnuda meticulosamente
El hastío estira las horas
como una cuerda tensa
que da una sola
y prolongada nota.
El último.
Luna en cuarto creciente
No hay incendios
No hay vértigo
No quedan ni los restos
de una hoguera
No hay sitio al que fugarse
Ni palabras
La rutina me desnuda meticulosamente
El hastío estira las horas
como una cuerda tensa
que da una sola
y prolongada nota.
16.1.07
Transcribo:Triana...

Triana fue recogida con unas heridas en las orejas, que al final hubo que amputárselas por tener sarcoma en ambas... Triana es una gatita que está pasándolo mal. Siente miedo y se estresa entre tanto animal. Por tanto, necesita ir a un hogar donde no haya más de uno o dos gatos más, y que pueda estar tranquila.También siente miedo a las personas, aunque poco a poco se va dejando tocar si te ganas su confianza con un poco de paciencia y mucho cariño. Necesita encontrar pronto un hogar pues está estresada entre tanto animal, y se esconde del miedo y no hay manera de sacarla de su escondite. Pero lo tiene difícil, pues además de todo esto, la familia que adopte a Triana no debe permitir que ésta se exponga al sol, pues es totalmente blanca y tiene su piel predispuesta al sarcoma por el exceso de sol.Necesita un hogar con urgencia, pero lo tiene muy dificil.Por favor, ayudadnos con su difusión, a ver si en algún rinconcito hay alguien que pueda ayudar a nuestra Triana.Contacto: ArcadeNoeSevilla@yahoo.es 686 479 050 www.arcadenoe.org
1.1.07
La Invitacion -Oriah Mountain Dreamer
No me interesa lo que haces para ganarte la vida.
Quiero saber lo que ansías,y si te atreves a soñar en satisfacer el deseo de tu corazón.
No me interesa tu edad.
Quiero saber si te arriesgarías a parecer como un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.
No me interesa cuáles planetas están en armonía con tu luna.
Quiero saber si has tocado el centro de tu pesadumbre,
si las traiciones de la vida te han abierto,
o si te has marchitado y cerrado por el miedo al dolor futuro.
Quiero saber si puedes sentarte con el dolor,el mío o el tuyo,
sin intentar esconderlo, desvanecerlo o arreglarlo.
Quiero saber si puedes estar con la alegría,la mía o la tuya,
si puedes bailar con locura y permitir que el éxtasis te llene hasta la punta de los dedos,
sin advertirnos que seamos cuidadosos, que seamos realistas,
o que recordemos las limitaciones de los seres humanos.
No me interesa si la historia que me cuentas es verdadera.
Quiero saber si decepcionas a otros para serte fiel a ti mismo,
si puedes soportar la acusación sin traicionar a tu propia alma.
Quiero saber si puedes ser fiel, y por lo tanto ser confiable.
Quiero saber si puedes ver la belleza,aún cuando no sea bella todos los días,
y si puedes originar tu vida desde su presencia.
Quiero saber si puedes vivir con el fracaso,el tuyo o el mío,
y no obstante pararte a la orilla del lago y gritarle a la luna "¡Sí!"
No me interesa saber en dónde vives o cuánto dinero tienes.
Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de pesar y desesperación,
cansado y golpeado hasta los huesos,
y hacer lo que se tiene que hacer por los niños.
No me interesa quién eres o cómo llegaste a estar aquí.
Quiero saber si te pararás en el centro del fuego conmigo sin rehuir.
No me interesa en dónde o qué o con quién has estudiado.
Quiero saber qué es lo que te sustenta desde adentro cuando todo lo demás desaparece.
Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo,
y si verdaderamente te agrada la compañía que buscas en los momentos vacíos.
Os quiero.Feliz año nuevo.
Quiero saber lo que ansías,y si te atreves a soñar en satisfacer el deseo de tu corazón.
No me interesa tu edad.
Quiero saber si te arriesgarías a parecer como un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.
No me interesa cuáles planetas están en armonía con tu luna.
Quiero saber si has tocado el centro de tu pesadumbre,
si las traiciones de la vida te han abierto,
o si te has marchitado y cerrado por el miedo al dolor futuro.
Quiero saber si puedes sentarte con el dolor,el mío o el tuyo,
sin intentar esconderlo, desvanecerlo o arreglarlo.
Quiero saber si puedes estar con la alegría,la mía o la tuya,
si puedes bailar con locura y permitir que el éxtasis te llene hasta la punta de los dedos,
sin advertirnos que seamos cuidadosos, que seamos realistas,
o que recordemos las limitaciones de los seres humanos.
No me interesa si la historia que me cuentas es verdadera.
Quiero saber si decepcionas a otros para serte fiel a ti mismo,
si puedes soportar la acusación sin traicionar a tu propia alma.
Quiero saber si puedes ser fiel, y por lo tanto ser confiable.
Quiero saber si puedes ver la belleza,aún cuando no sea bella todos los días,
y si puedes originar tu vida desde su presencia.
Quiero saber si puedes vivir con el fracaso,el tuyo o el mío,
y no obstante pararte a la orilla del lago y gritarle a la luna "¡Sí!"
No me interesa saber en dónde vives o cuánto dinero tienes.
Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de pesar y desesperación,
cansado y golpeado hasta los huesos,
y hacer lo que se tiene que hacer por los niños.
No me interesa quién eres o cómo llegaste a estar aquí.
Quiero saber si te pararás en el centro del fuego conmigo sin rehuir.
No me interesa en dónde o qué o con quién has estudiado.
Quiero saber qué es lo que te sustenta desde adentro cuando todo lo demás desaparece.
Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo,
y si verdaderamente te agrada la compañía que buscas en los momentos vacíos.
Os quiero.Feliz año nuevo.
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