26.8.12

Autismo



Mueves la cabeza
-redonda,pequeña,perfecta-
como un pájaro
mientras tus ojos brillantes y duros
como canicas negras
enfocan mi cara buscando
una respuesta que no sé darte
porque no entiendo tu pregunta.
Me coges de las muñecas con fuerza
pero cuando te pido que seas suave
me sueltas un instante.
Me das un beso como un soplo leve,
te doy otro casi sin tocar tu pálida mejilla.

Luego aúllas como un lobo una y otra vez...
hasta el siguiente beso y el paseo.
Tu mano blanda dentro de la mía
mientras caminamos por el jardín
es una dulce certeza: no te puedo curar.
Tal vez no necesites que te curen
y yo sí...
Pero mi corazón es tuyo. 

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