4.6.07

Leyendo poesía

Entro en los poemas como un saqueador
con una bolsa llena de agujeros
Los arrastro conmigo
un tiempo
sumergida en el deleite
de la fiebre
de muchos otros
que han mirado el mundo
con los ojos del odio
o del amor
o del espanto
Y vuelo con sus vuelos
Me estrello
Estallo
Broto como un zarcillo
que se enrosca
en lo desconocido
Me deslumbro
con la belleza
y el horror del corazón humano
Y mientras dura el viaje
no necesito más
que ese botín efímero.


Leo a Forcano.Ha escrito ésto:



Per la finestra del tren
un arbre en flor goteja pluja.
He recordat el teu rostre
somriure entre les llàgrimes.
De sobte em pregunten quina hora és.
Dic el teu nom.



Por la ventana del tren
un árbol en flor gotea lluvia.
Recuerdo tu rostro
sonreir entre las lágrimas.
De pronto me preguntan qué hora es.
Digo tu nombre

4 comentarios:

ybris dijo...

¡Por favor, Dalia!
No se puede hacer esto a estas horas en que uno anda asaltando bellezas en donde perderse.

"De sobte em pregunten quina hora és.
Dic el teu nom."

Pues eso. El tuyo.

Un beso muy fuerte.

Noa- dijo...

Y leo la poesía de tu casa y me transporta al mismo corazón de las letras.

Saludos

TORO SALVAJE dijo...

Ese botín efímero no es poca cosa Dalia, yo diría que es el mejor tesoro, sin duda.

Un beso.

Margot dijo...

Me gusta cuando te pones saqueadora...

Y hoy digo tu nombre, ea!! que estoy más contenta de verte... guauuuu