Un chico nuevo ha llegado a mi vida
E es moreno y tiene los ojos de un azul brumoso
Pasa los días de la silla a la cama
pero por dentro bullen la vida y el humor.
Un parpadeo es si y dos son no.
Ama a las mujeres maduras
al fútbol, al heavy metal y a Manolo Escobar.
Durante mucho tiempo
antes de que la epilepsia
le quitara el caminar por el mundo
tuvo en su habitación
un poster de Metállica
y otro de una tia en biquini
para alegrar sus ojos y sus noches.
Ayer hablándole comenzó a reírse…
Y me robó el corazón.
Perdí mi corazón en el centro de un complejo laberinto y no recuerdo la ruta ni existe un hilo de Ariadna que me guíe. Se comieron las migas los pajaritos y una bruja de dedos largos y huesudos me hunde el índice entre las costillas para ver si estoy a punto y descorazonada irremediablemente. La vieja se ríe quedamente, sabedora de que mi mal no tiene fin, cazadora de imposibles, solitaria y nómada hasta cuando mis huesos sean polvo mezclado con el viento.
5.2.17
22.1.17
Jardín secreto
En medio de esta lluvia mansa
que me deja perlas diminutas en el pelo
Aspirando ese verde olor húmedo
me convierto otra vez en la niña
salvaje y solitaria
explorando el jardín de la abuela.
Dulce el aire frío
colándose entre las ramas del ciruelo vecino
fruta prohibida robada escalando la pared en verano.
Sapos gordos croando entre la fronda
Y aquellas fascinantes flores azules…
Caracoles dejando estelas en las hojas del lirio
Y la vibrante flecha tornasol del colibrí
cuando la siesta chirriaba de sol y de alegría.
Gatos grises de ojos dorados
señores de los cuentos de hadas
que un dia se fueron, tal vez a Nunca Jamás
como la niña, calcetines caídos
que me mira desde esa lluvia mansa.
Ella, yo…
Fundido en verde.
que me deja perlas diminutas en el pelo
Aspirando ese verde olor húmedo
me convierto otra vez en la niña
salvaje y solitaria
explorando el jardín de la abuela.
Dulce el aire frío
colándose entre las ramas del ciruelo vecino
fruta prohibida robada escalando la pared en verano.
Sapos gordos croando entre la fronda
Y aquellas fascinantes flores azules…
Caracoles dejando estelas en las hojas del lirio
Y la vibrante flecha tornasol del colibrí
cuando la siesta chirriaba de sol y de alegría.
Gatos grises de ojos dorados
señores de los cuentos de hadas
que un dia se fueron, tal vez a Nunca Jamás
como la niña, calcetines caídos
que me mira desde esa lluvia mansa.
Ella, yo…
Fundido en verde.
23.10.16
1.6.16
Puta melancolía.Ayer como hoy y agregando nombres: Fondo de armario
La casa conservaba su olor
pese al tiempo pasado.
Mi padre deambulaba por las habitaciones
evitando acercarse al núcleo del dolor.
El perfume era màs intenso en el dormitorio,
me acechaba como un depredador a su presa.
Respiré hondo y abrí el armario.
El espejo me devolvió mi imagen casi de perfil
alargando el brazo para coger las prendas.
Allí estaba su traje ocre con ribetes negros
chaqueta y falda pulcramente colgados.
Reconocí los vestidos que usaba a diario
y aquel de fiesta verde con estampado de flores
con el que estaba tan guapa...
La manga de la blusa me golpeó en el estómago
El foulard de seda que le trajeron de París
me cerró la garganta
como la soga de una horca.
El monstruo del armario era el amor
y me trituraba entre sus garras
El espejo me mostró encogida
mientras sus zapatos, con las puntas
levemente inclinadas hacia adentro
me llenaban los ojos de dolorosas espinas
y me daban el golpe de gracia.
Lloré escondiendo la cara en un abrigo.
pese al tiempo pasado.
Mi padre deambulaba por las habitaciones
evitando acercarse al núcleo del dolor.
El perfume era màs intenso en el dormitorio,
me acechaba como un depredador a su presa.
Respiré hondo y abrí el armario.
El espejo me devolvió mi imagen casi de perfil
alargando el brazo para coger las prendas.
Allí estaba su traje ocre con ribetes negros
chaqueta y falda pulcramente colgados.
Reconocí los vestidos que usaba a diario
y aquel de fiesta verde con estampado de flores
con el que estaba tan guapa...
La manga de la blusa me golpeó en el estómago
El foulard de seda que le trajeron de París
me cerró la garganta
como la soga de una horca.
El monstruo del armario era el amor
y me trituraba entre sus garras
El espejo me mostró encogida
mientras sus zapatos, con las puntas
levemente inclinadas hacia adentro
me llenaban los ojos de dolorosas espinas
y me daban el golpe de gracia.
Lloré escondiendo la cara en un abrigo.
30.4.16
Ventolera
Una amapola y yo,
livianas bailarinas
que el viento intenta doblegar.
Se le levanta la falda carmesí
y a mí el abrigo azul...
Ambas,
flores efímeras.
livianas bailarinas
que el viento intenta doblegar.
Se le levanta la falda carmesí
y a mí el abrigo azul...
Ambas,
flores efímeras.
19.3.16
11.3.16
Me quedo sin palabras y la impotencia me retuerce las tripas.Los monstruos se han apoderado del mundo.No hay invasión alienígena ni película gore que supere esto.Europa putrefacta y autómata condenando a la muerte y al sufrimiento a miles de seres humanos.Si no alzamos la voz y detenemos esta pestilente maquinaria seremos también monstruos.
¿Que se necesita para que salgamos a las calles en masa en defensa de aquella gente, para que despertemos de este espantoso letargo que nos mantiene en casa mirando la tele o justificando nuestro estado de coma?Europa apesta.
¿Que se necesita para que salgamos a las calles en masa en defensa de aquella gente, para que despertemos de este espantoso letargo que nos mantiene en casa mirando la tele o justificando nuestro estado de coma?Europa apesta.
21.2.16
Magia
Se inclinó sobre la mata de espliego.
Cogió una flor y la estrujó con los dedos.Yo me acercaba y la ví erguirse al lado de su abuela…
Cuando estuve a su altura ella escondió la cara entre las manos y aspiró la fragancia. Sonreía con los ojos cerrados.
Toda la belleza del universo se concentró en la imagen. El rostro casi adolescente , luces y sombras sobre la piel y esos dedos frágiles con restos de lavanda…
Cogió una flor y la estrujó con los dedos.Yo me acercaba y la ví erguirse al lado de su abuela…
Cuando estuve a su altura ella escondió la cara entre las manos y aspiró la fragancia. Sonreía con los ojos cerrados.
Toda la belleza del universo se concentró en la imagen. El rostro casi adolescente , luces y sombras sobre la piel y esos dedos frágiles con restos de lavanda…
15.9.15
Angélico
Roma se estira
bajo el ultimo sol del verano
y el Tíber corre lento
con su calma de siglos.
Cruzo el puente de Sant'Angelo
los ángeles bellísimos
me miran desde arriba
con las alas trabadas por la piedra,
sosteniendo en las manos
la pasión derramada sobre el mármol.
Un violinista solitario
toca un adagio pausado y melancólico.
Extraña sensación de paz
cubriendo el mundo
en esta Roma invadida por los bárbaros
entre los que ahora me cuento.
bajo el ultimo sol del verano
y el Tíber corre lento
con su calma de siglos.
Cruzo el puente de Sant'Angelo
los ángeles bellísimos
me miran desde arriba
con las alas trabadas por la piedra,
sosteniendo en las manos
la pasión derramada sobre el mármol.
Un violinista solitario
toca un adagio pausado y melancólico.
Extraña sensación de paz
cubriendo el mundo
en esta Roma invadida por los bárbaros
entre los que ahora me cuento.
24.8.15
Nit de foc
Luna en cuarto creciente
Amarilla como un doblón imposible...
Un enjambre de barcos
anclados cerca de la orilla,
en la oscuridad.
Lucecillas de colores
temblando en los mástiles.
Fuego y pólvora en el aire.
La ceniza del recuerdo,
entre tanto esplendor,
cayendo sobre mi cabeza.
3.8.15
De Solacion
Mordí el verano
Y era fruta pasada.
Hojalata caliente.
Carne sudada
subiendo en ascensor
a la planta de saldos.
Las adelfas del mal
desprendian perfume
bajo el ardiente sol
¿Como puede el veneno
oler tan dulce?
Entre plástico hinchable
los cayucos repletos
de sueños y de muertos
dibujaban la postal
ideal para enviar
a los amigos.
Pedí un eclipse,
una noche clemente
PARA TAPARLO TODO.
Y era fruta pasada.
Hojalata caliente.
Carne sudada
subiendo en ascensor
a la planta de saldos.
Las adelfas del mal
desprendian perfume
bajo el ardiente sol
¿Como puede el veneno
oler tan dulce?
Entre plástico hinchable
los cayucos repletos
de sueños y de muertos
dibujaban la postal
ideal para enviar
a los amigos.
Pedí un eclipse,
una noche clemente
PARA TAPARLO TODO.
Origami
Los días me plegaron
trazando líneas
Moldeando lo que soy:
efímero papel
donde se anuncian
futuros pliegues
y dobleces
¿Pájaro?¿Cometa?
¿Flor?
El último segundo
revelará mi forma.
trazando líneas
Moldeando lo que soy:
efímero papel
donde se anuncian
futuros pliegues
y dobleces
¿Pájaro?¿Cometa?
¿Flor?
El último segundo
revelará mi forma.
29.6.15
Cancion de amor
Cabalgando un perfume,
sobre la nervadura tierna de una hoja,
remonto el tiempo:
Una tarde de sol.
En la cocina,
mi madre canta.
sobre la nervadura tierna de una hoja,
remonto el tiempo:
Una tarde de sol.
En la cocina,
mi madre canta.
16.6.15
Estacional
La luz bailando suave entre los dedos
si los colocas entre el sol y los ojos
La primavera pródiga ofreciendo a las aves
un banquete de moras…
Y el verano que irrumpe
irreverente
como un puñal dorado
clavándose en el mundo.
si los colocas entre el sol y los ojos
La primavera pródiga ofreciendo a las aves
un banquete de moras…
Y el verano que irrumpe
irreverente
como un puñal dorado
clavándose en el mundo.
4.2.15
Nocturno
Atisbo la oscuridad
a través del cristal
Ya suena la lluvia
leve, suave
sobre las plantas del balcón.
Presintiendo la nieve
los ojos se estiran
hacia la negrura
Me fundo suavemente
con los primeros copos
Y danzo con ellos
en el aire frío.
a través del cristal
Ya suena la lluvia
leve, suave
sobre las plantas del balcón.
Presintiendo la nieve
los ojos se estiran
hacia la negrura
Me fundo suavemente
con los primeros copos
Y danzo con ellos
en el aire frío.
26.12.14
13.11.14
13.8.14
Bucólico
Empujamos la puerta de madera
y frente a la iglesia cancelada
había un cementerio pequeñito.
Solo dos lápidas enormes
con sus correspondientes fotos
sobre el mármol negro
relucian.
De tanto en tanto
había piedras oscuras
que emergían de la hierba segada,
señalando seguramente
el sitio de añejos esqueletos
ya sin nombre ni historia.
Olía a heno y a tilos.
Alguien, (probablemente niños)
había dejado cerca de la entrada
al lado de una tumba
una incorpórea lápida:
un cuadrilátero de rosas.
De esas flores de tela
que muchos ponen a sus muertos
el día de difuntos.
Curiosamente parecían
haber surgido de la tierra
encarnadas y vivas
entre tanto olvido.
Antes de volver sobre mis pasos
y cerrar la puerta pensé,
-no es mal lugar para el descanso eterno
Aquí hay tanta quietud,
ese perfume manso
y el rumor del río…
No, no es mal lugar…
y frente a la iglesia cancelada
había un cementerio pequeñito.
Solo dos lápidas enormes
con sus correspondientes fotos
sobre el mármol negro
relucian.
De tanto en tanto
había piedras oscuras
que emergían de la hierba segada,
señalando seguramente
el sitio de añejos esqueletos
ya sin nombre ni historia.
Olía a heno y a tilos.
Alguien, (probablemente niños)
había dejado cerca de la entrada
al lado de una tumba
una incorpórea lápida:
un cuadrilátero de rosas.
De esas flores de tela
que muchos ponen a sus muertos
el día de difuntos.
Curiosamente parecían
haber surgido de la tierra
encarnadas y vivas
entre tanto olvido.
Antes de volver sobre mis pasos
y cerrar la puerta pensé,
-no es mal lugar para el descanso eterno
Aquí hay tanta quietud,
ese perfume manso
y el rumor del río…
No, no es mal lugar…
11.7.14
Jugar en equipo
A los que amáis el fútbol ( no es mi caso pero en esta ocasión no importa) leed a Pato en http://especiesquedesaparecen.blogspot.com.es/
Un vencejo, creo que te gustará y te marco las coordenadas porque no sé si la visitas.A Toro no le digo nada porque sé que lo hace y que disfruta con la mirada de Patricia.
No os lo perdáis.Vale la pena y se puede aplicar a este país tan necesitado de ese juego en equipo.
Un vencejo, creo que te gustará y te marco las coordenadas porque no sé si la visitas.A Toro no le digo nada porque sé que lo hace y que disfruta con la mirada de Patricia.
No os lo perdáis.Vale la pena y se puede aplicar a este país tan necesitado de ese juego en equipo.
11.6.14
Memoria
Se enfrentó a su ausencia
armada con coraza y escudo
Hoy lo haré, pensó.
En el sitio de las herramientas
las cosas la miraron llenas de dientes:
La broca de acero del taladro
perforó su armadura
tocando el corazón
letal y rápida.
Clavos en su cintura,
astillas en la sangre,
el martillo golpeó
contra la frente.
Y se dobló sobre la caja
mascando arena,
envuelta en piedra.
Perdida la batalla.
armada con coraza y escudo
Hoy lo haré, pensó.
En el sitio de las herramientas
las cosas la miraron llenas de dientes:
La broca de acero del taladro
perforó su armadura
tocando el corazón
letal y rápida.
Clavos en su cintura,
astillas en la sangre,
el martillo golpeó
contra la frente.
Y se dobló sobre la caja
mascando arena,
envuelta en piedra.
Perdida la batalla.
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